“Acompañar a alguien en crisis significa prestar tu presencia, tu escucha, y, a veces, tu silencio. No siempre se trata de resolver, sino de sostener.”
-Edna B. Foa
Recientemente tuve el honor de ser ponente en un conversatorio en la comunidad terapéutica Vista Hermosa, una experiencia enriquecedora y transformadora, en la que compartimos espacio con personas en rehabilitación, sus familiares, estudiantes y otros interesados en la salud mental.
Junto con el Psicólogo Juan José Núñez, hablamos sobre conceptos, discutimos cómo enfrentar estas situaciones sin prejuicios, entender su impacto, y acompañar desde el respeto.

¿Qué es una crisis y por qué es importante intervenirla?
Uno de los mayores mitos que existen es la idea de que toda crisis es una tragedia; en realidad, pueden ser una oportunidad de cambio, un momento para encontrar fortalezas personales y trabajar nuestra resiliencia. La crisis es un momento de desequilibrio emocional.
La intervención en crisis no es heroica ni milagrosa; se trata de estar ahí, en el momento preciso, sosteniendo el espacio y escuchando con atención. A veces, el simple hecho de reconocer el dolor y validar el dolor del otro, permite encontrar bienestar. La intervención en crisis es importante porque puede ser el momento en que una persona decide luchar en vez de rendirse.
“El arte de no intervenir”

En situaciones de crisis, la intervención no siempre significa realizar acciones directamente. A veces, solamente se requiere de hacer presencia y mantener silencio, de tal manera que exista comprensión y crear un espacio seguro para expresarse sin presión.
También hablamos de la importancia de conocer nuestros propios límites para saber cuándo nuestras ayuda ya no es suficiente y es necesario dejar que nos ayude alguien más.
A veces, el acto más compasivo y profesional que podemos hacer es reconocer nuestros límites.
Lo vivido en el conversatorio
Durante toda la ponencia existió el recordatorio de que la intervención en crisis no es solo una cuestión de técnicas; es una cuestión de humanidad, de respeto y de empatía.

Esta experiencia fue una prueba más del poder del acompañamiento y del entendimiento profundo en momentos difíciles. En la comunidad de Vista Hermosa, pude ver de primera mano cómo la intervención en crisis puede sembrar una semilla de esperanza en aquellos que buscan una segunda oportunidad.
Cada encuentro como este me reafirma en la importancia de sensibilizarnos y capacitarnos para abordar la salud mental de manera integral y respetuosa.
Si quieres saber más, no olvides de seguirme en redes sociales.

